¿Qué estoy haciendo? ¿Es esto lo que quiero?
No, no lo es, tengo claro lo que no quiero.
No quiero más noches vacías en una cama que no es la mía,
no quiero abrazos falsos ni promesas incumplidas,
no quiero ilusiones que se desvanecen al amanecer,
no quiero besos aunque me ericen la piel.
Quiero momentos de verdad, de los que no se olvidan,
tardes en el parque imaginando como será la vida,
noches en el techo del coche en una noche fría,
teniendo el calor de tu cuerpo muy cerca de mi,
sabiendo que un beso dirá lo que soy para ti,
o quizás una simple mirada que me hiele el alma,
que me eleve al infinito y me baje con calma.
No quiero más desilusiones que me destrocen por dentro,
aunque a veces no lo parezca tengo sentimientos,
no quiero más locuras en mi camino,
al menos no como las he vivido.
Necesito tranquilidad, seguridad, saber que no se irá,
que se quedará a mi lado, compartiendo hasta lo más humano,
tratando de hacerme feliz, pero eso es fácil, basta con estar ahí.
Que quiero una vida contigo, sin privarme de nada,
y entonces podría ser todo aquello que te falta.
domingo, 30 de marzo de 2014
lunes, 24 de marzo de 2014
Caprichoso es el destino
Esa sensación de haber perdido el control, de cometer el mismo error una y mil veces.
Esa sensación de no querer que pase algo pero que siempre termina pasando.
¿Por qué somos tan gilipollas?.
Nos repetimos una y otra vez, "no va a pasar, no quiero que pase"; y es entonces cuando pasa más rápido.
Nos ilusionamos, nos encaprichamos, "esta vez será diferente" nos mentimos, pero a quien queremos engañar, siempre termina igual.
Dar todo por nada, pensar más en los demás que en nosotros mismos, encariñarnos, ilusionarnos, encapricharnos, preocuparnos por como estará... y un largo etcétera.
Sentimientos que pueden esfumarse en un abrir y cerrar de ojos, con una sola palabra, un pequeño cambio de actitud hacia nuestra persona o un simple gesto.
Y después de eso nos sentimos gilipollas, nos sentimos pequeños, vulnerables y volvemos a repetirnos "no volverá a pasar porque no quiero que pase", sumamos una piedra más a nuestra innumerable colección, a un muro que creemos sólido y firme, un muro que la persona correcta derribará con una sola palabra, un solo gesto, creemos; pero no, en realidad es un muro frágil e inestable que cualquier persona, con la palabra, el gesto o la actitud correcta puede derribar en cualquier momento, aunque no sea la correcta, aunque solo sea alguien que el destino nos ha puesto ahí, quizás para ponernos a prueba, quizás para que aprendamos, quizás simplemente por pura diversión. Caprichoso es el destino.
Esa sensación de no querer que pase algo pero que siempre termina pasando.
¿Por qué somos tan gilipollas?.
Nos repetimos una y otra vez, "no va a pasar, no quiero que pase"; y es entonces cuando pasa más rápido.
Nos ilusionamos, nos encaprichamos, "esta vez será diferente" nos mentimos, pero a quien queremos engañar, siempre termina igual.
Dar todo por nada, pensar más en los demás que en nosotros mismos, encariñarnos, ilusionarnos, encapricharnos, preocuparnos por como estará... y un largo etcétera.
Sentimientos que pueden esfumarse en un abrir y cerrar de ojos, con una sola palabra, un pequeño cambio de actitud hacia nuestra persona o un simple gesto.
Y después de eso nos sentimos gilipollas, nos sentimos pequeños, vulnerables y volvemos a repetirnos "no volverá a pasar porque no quiero que pase", sumamos una piedra más a nuestra innumerable colección, a un muro que creemos sólido y firme, un muro que la persona correcta derribará con una sola palabra, un solo gesto, creemos; pero no, en realidad es un muro frágil e inestable que cualquier persona, con la palabra, el gesto o la actitud correcta puede derribar en cualquier momento, aunque no sea la correcta, aunque solo sea alguien que el destino nos ha puesto ahí, quizás para ponernos a prueba, quizás para que aprendamos, quizás simplemente por pura diversión. Caprichoso es el destino.
miércoles, 15 de enero de 2014
Cuando nos sentimos solos.
A veces la soledad nos atrapa y, a pesar de estar rodeados de gente, seguimos sintiéndonos vacíos.
Sentir que no encajamos, que somos el último mono, que si nosotros mismos no nos preocupamos de nosotros mismos ¿quién lo va a hacer?
Nos encontramos solos en un mundo lleno de gente, buscando comprensión, alguien que nos escuche pero que no nos juzgue, que nos deje expresar todo lo que tenemos dentro, y cuando terminemos no diga nada, simplemente que nos mire, nos abrace y cambie de tema, como si nada de eso hubiese pasado, alguien que con ese simple abrazo nos tranquilice, nos de seguridad y nos convenza de que realmente somos capaces de comernos el mundo empezando por los pies.
Y aun teniendo a esa persona cerca, muchas veces nos sentimos solos, y sentimos que no importamos, que si en algún momento desapareciésemos daría igual porque nadie se daría cuenta de nuestra ausencia, "no lo hacen cuando nos ausentamos por unos días, tampoco lo harán si lo hacemos para siempre", es lo que pasa por nuestra cabeza.
Cuando te sientes así el cuerpo se te llena de tristeza, todas las sonrisas que tenías destinadas para ese día se esfuman como si de una nube de humo se tratase, y te sientes perdido, sin nadie que te enseñe el camino de vuelta.
Sentir que no encajamos, que somos el último mono, que si nosotros mismos no nos preocupamos de nosotros mismos ¿quién lo va a hacer?
Nos encontramos solos en un mundo lleno de gente, buscando comprensión, alguien que nos escuche pero que no nos juzgue, que nos deje expresar todo lo que tenemos dentro, y cuando terminemos no diga nada, simplemente que nos mire, nos abrace y cambie de tema, como si nada de eso hubiese pasado, alguien que con ese simple abrazo nos tranquilice, nos de seguridad y nos convenza de que realmente somos capaces de comernos el mundo empezando por los pies.
Y aun teniendo a esa persona cerca, muchas veces nos sentimos solos, y sentimos que no importamos, que si en algún momento desapareciésemos daría igual porque nadie se daría cuenta de nuestra ausencia, "no lo hacen cuando nos ausentamos por unos días, tampoco lo harán si lo hacemos para siempre", es lo que pasa por nuestra cabeza.
Cuando te sientes así el cuerpo se te llena de tristeza, todas las sonrisas que tenías destinadas para ese día se esfuman como si de una nube de humo se tratase, y te sientes perdido, sin nadie que te enseñe el camino de vuelta.
miércoles, 19 de junio de 2013
Inspiración
No te vayas de mi vida,
tú me inspiras,
inspiración que se traduce en poesía.
Mil maneras de imaginarte,
mil maneras de sentirte,
mil maneras de demostrarte
que en mi mente vives,
y no quiero que te vayas,
quédate aquí conmigo,
contigo mi mente viaja,
hacia lejanos destinos.
Destinos que algún día alcanzaré,
y te llevaré conmigo
a un lugar lejano,
donde con solo rozar tu mano
me enseñes el camino.
Camino que conduce
a un lejano destino,
en el que los sueños se cumplen
y al que solo quiero llegar contigo,
pues tu inspiras mi mente,
mientras con mi mano escribo,
todo lo que ella me ofrece,
cuando sueño contigo.
No te vayas de mi vida,
tú me inspiras,
inspiración que se traduce en poesía.
Topy
tú me inspiras,
inspiración que se traduce en poesía.
Mil maneras de imaginarte,
mil maneras de sentirte,
mil maneras de demostrarte
que en mi mente vives,
y no quiero que te vayas,
quédate aquí conmigo,
contigo mi mente viaja,
hacia lejanos destinos.
Destinos que algún día alcanzaré,
y te llevaré conmigo
a un lugar lejano,
donde con solo rozar tu mano
me enseñes el camino.
Camino que conduce
a un lejano destino,
en el que los sueños se cumplen
y al que solo quiero llegar contigo,
pues tu inspiras mi mente,
mientras con mi mano escribo,
todo lo que ella me ofrece,
cuando sueño contigo.
No te vayas de mi vida,
tú me inspiras,
inspiración que se traduce en poesía.
Topy
lunes, 13 de mayo de 2013
Quiero mover el mundo
- Imagínate esta situación: conoces a una
persona, alguien que no esperas, que llega de repente, sin avisar, cuando tus
fuerzas más fallan, y te hace de apunto de apoyo para que tú, con el mínimo
esfuerzo, puedas mover el mundo, mundo que en poco tiempo pasa a girar en torno
a ella. Le regalas cada día de tu vida, no ves el momento de volver a estar a
su lado, de ir a buscarla y que te reciba con un beso, uno de esos que te hacen
perder la razón y la noción del tiempo. De repente te das cuenta de que tus esquemas
están fallando, algo no va bien, sólo tienes una cosa en mente y solo te
apetece hacer una cosa; estar con ella. Todo aquello que creías que nunca más
ibas a poder sentir por alguien, todos esos sentimientos especiales que te
hacen poner el mundo boca abajo, vuelven a aparecer dentro de ti. Lo das todo,
incluso hasta lo que no puedes dar, la cuidas, la mimas, la quieres, la
proteges… Y un buen día decide que ya no quiere que muevas el mundo, deja de
ser tu punto de apoyo y tu mundo se desploma, todo se viene abajo. Empiezas a
sentir miedo, inseguridad, pero a pesar de ello tú sigues a su lado, como un
buen día decidiste prometerle, porque tu cumples con tu palabra y si lo dices
lo haces, eres así. Promesa que te cuesta ejecutar, no es fácil ver como tu
apoyo ahora mueve otro mundo, uno que no es el tuyo. De repente, deja de mover
mundos, ya no quiere ser el apoyo de nadie y eso te hace pensar en que puedes
recuperarla, en que todo puede volver a ser igual. Tu cabeza, sin ayuda de nada
ni de nadie comienza a crear un universo paralelo, universo que sabes que nunca
se va a hacer realidad pero te hace sentir bien, es tu mundo y no quieres que
nadie lo destruya. Pero llega la hora de la verdad, recapacitas, piensas y te
das cuenta de que todo son ilusiones, de que eso nunca va a llegar a buen
puerto y de nuevo empiezas a sentir inseguridad y miedo. Odias sentirte así, te
gusta tener el control de la situación y esta se te escapa de las manos, no
sabes que sientes por tu punto de apoyo lo que te lleva a pensar que te vas a
volver loca. No sabes que hacer, sigues adelante, echas el freno de mano, te dejas
llevar… ninguna de las opciones te convence realmente pero no consigues volver
a sentirte igual que antes, como hace tan solo un par de meses, cuando todavía
no la conocías, tu seguridad ha desaparecido, tus miedos han vuelto, y tú sabes
que solo una cosa podría evadirte de todo eso y devolverte la seguridad, sólo
una, tu punto de apoyo.
¿Alguna vez te has sentido así?
- Creo que sí…
- Pues así es como me siento yo.
jueves, 2 de mayo de 2013
Quédate a mi lado
Hoy el cielo está triste,
no deja de llorar,
exactamente como mis ojos,
si te ven marchar.
Quédate a mi lado,
déjame ser feliz,
recuerda todo lo que te he dado,
todo lo que te he hecho sentir.
Acurrúcate en mi pecho,
y escucha mi respiración,
ahora es tranquila,
porque te siente como yo.
Relájate conmigo,
déjate transportar,
al mundo de los sueños,
donde se hacen realidad.
Prometo hacerte feliz,
prometo a tu lado siempre estar,
cuando me necesites,
cuando quieras felicidad.
Quédate a mi lado,
déjame hacerte feliz,
recuerda todo lo que te he dado,
todo lo que te he hecho sentir,
recuerda sólo,
cuando eras feliz.
no deja de llorar,
exactamente como mis ojos,
si te ven marchar.
Quédate a mi lado,
déjame ser feliz,
recuerda todo lo que te he dado,
todo lo que te he hecho sentir.
Acurrúcate en mi pecho,
y escucha mi respiración,
ahora es tranquila,
porque te siente como yo.
Relájate conmigo,
déjate transportar,
al mundo de los sueños,
donde se hacen realidad.
Prometo hacerte feliz,
prometo a tu lado siempre estar,
cuando me necesites,
cuando quieras felicidad.
Quédate a mi lado,
déjame hacerte feliz,
recuerda todo lo que te he dado,
todo lo que te he hecho sentir,
recuerda sólo,
cuando eras feliz.
jueves, 7 de febrero de 2013
Ayer me acorde de ella
Ayer me acordé de ella,
la imaginé entre mis brazos,
apoyada en mi pecho,
contándome un secreto.
Sus ojos me observaban,
y los míos, inocentes
buscaban su mirada,
mirada que penetra,
en lo más hondo de mi,
mirada que recuerdo,
al no tenerla aquí.
Sus manos, liberadas,
recorrían mi cuerpo,
y mi cuerpo respondía
con un agradable cosquilleo.
Y sus labios se acercaban,
y los míos no se resistían,
era inevitable querer juntar
su boca con la mía.
Y nos fundimos en un dulce beso,
y estallan todos mis sentidos,
ya no se como me siento,
el control está perdido.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)