miércoles, 15 de enero de 2014

Cuando nos sentimos solos.

A veces la soledad nos atrapa y, a pesar de estar rodeados de gente, seguimos sintiéndonos vacíos.
Sentir que no encajamos, que somos el último mono, que si nosotros mismos no nos preocupamos de nosotros mismos ¿quién lo va a hacer?
Nos encontramos solos en un mundo lleno de gente, buscando comprensión, alguien que nos escuche pero que no nos juzgue, que nos deje expresar todo lo que tenemos dentro, y cuando terminemos no diga nada, simplemente que nos mire, nos abrace y cambie de tema, como si nada de eso hubiese pasado, alguien que con ese simple abrazo nos tranquilice, nos de seguridad y nos convenza de que realmente somos capaces de comernos el mundo empezando por los pies.
Y aun teniendo a esa persona cerca, muchas veces nos sentimos solos, y sentimos que no importamos, que si en algún momento desapareciésemos daría igual porque nadie se daría cuenta de nuestra ausencia, "no lo hacen cuando nos ausentamos por unos días, tampoco lo harán si lo hacemos para siempre", es lo que pasa por nuestra cabeza.
Cuando te sientes así el cuerpo se te llena de tristeza, todas las sonrisas que tenías destinadas para ese día se esfuman como si de una nube de humo se tratase, y te sientes perdido, sin nadie que te enseñe el camino de vuelta.

miércoles, 19 de junio de 2013

Inspiración

No te vayas de mi vida,
tú me inspiras,
inspiración que se traduce en poesía.

Mil maneras de imaginarte,
mil maneras de sentirte,
mil maneras de demostrarte
que en mi mente vives,
y no quiero que te vayas,
quédate aquí conmigo,
contigo mi mente viaja,
hacia lejanos destinos.

Destinos que algún día alcanzaré,
y te llevaré conmigo
a un lugar lejano,
donde con solo rozar tu mano
me enseñes el camino.

Camino que conduce
a un lejano destino,
en el que los sueños se cumplen
y al que solo quiero llegar contigo,
pues tu inspiras mi mente,
mientras con mi mano escribo,
todo lo que ella me ofrece,
cuando sueño contigo.

No te vayas de mi vida,
tú me inspiras,
inspiración que se traduce en poesía.

Topy

lunes, 13 de mayo de 2013

Quiero mover el mundo


- Imagínate esta situación: conoces a una persona, alguien que no esperas, que llega de repente, sin avisar, cuando tus fuerzas más fallan, y te hace de apunto de apoyo para que tú, con el mínimo esfuerzo, puedas mover el mundo, mundo que en poco tiempo pasa a girar en torno a ella. Le regalas cada día de tu vida, no ves el momento de volver a estar a su lado, de ir a buscarla y que te reciba con un beso, uno de esos que te hacen perder la razón y la noción del tiempo. De repente te das cuenta de que tus esquemas están fallando, algo no va bien, sólo tienes una cosa en mente y solo te apetece hacer una cosa; estar con ella. Todo aquello que creías que nunca más ibas a poder sentir por alguien, todos esos sentimientos especiales que te hacen poner el mundo boca abajo, vuelven a aparecer dentro de ti. Lo das todo, incluso hasta lo que no puedes dar, la cuidas, la mimas, la quieres, la proteges… Y un buen día decide que ya no quiere que muevas el mundo, deja de ser tu punto de apoyo y tu mundo se desploma, todo se viene abajo. Empiezas a sentir miedo, inseguridad, pero a pesar de ello tú sigues a su lado, como un buen día decidiste prometerle, porque tu cumples con tu palabra y si lo dices lo haces, eres así. Promesa que te cuesta ejecutar, no es fácil ver como tu apoyo ahora mueve otro mundo, uno que no es el tuyo. De repente, deja de mover mundos, ya no quiere ser el apoyo de nadie y eso te hace pensar en que puedes recuperarla, en que todo puede volver a ser igual. Tu cabeza, sin ayuda de nada ni de nadie comienza a crear un universo paralelo, universo que sabes que nunca se va a hacer realidad pero te hace sentir bien, es tu mundo y no quieres que nadie lo destruya. Pero llega la hora de la verdad, recapacitas, piensas y te das cuenta de que todo son ilusiones, de que eso nunca va a llegar a buen puerto y de nuevo empiezas a sentir inseguridad y miedo. Odias sentirte así, te gusta tener el control de la situación y esta se te escapa de las manos, no sabes que sientes por tu punto de apoyo lo que te lleva a pensar que te vas a volver loca. No sabes que hacer, sigues adelante, echas el freno de mano, te dejas llevar… ninguna de las opciones te convence realmente pero no consigues volver a sentirte igual que antes, como hace tan solo un par de meses, cuando todavía no la conocías, tu seguridad ha desaparecido, tus miedos han vuelto, y tú sabes que solo una cosa podría evadirte de todo eso y devolverte la seguridad, sólo una, tu punto de apoyo.
¿Alguna vez te has sentido así?

- Creo que sí…

- Pues así es como me siento yo.

jueves, 2 de mayo de 2013

Quédate a mi lado

Hoy el cielo está triste,
no deja de llorar,
exactamente como mis ojos,
si te ven marchar.

Quédate a mi lado,
déjame ser feliz,
recuerda todo lo que te he dado,
todo lo que te he hecho sentir.

Acurrúcate en mi pecho,
y escucha mi respiración,
ahora es tranquila,
porque te siente como yo.

Relájate conmigo,
déjate transportar,
al mundo de los sueños,
donde se hacen realidad.

Prometo hacerte feliz,
prometo a tu lado siempre estar,
cuando me necesites,
cuando quieras felicidad.

Quédate a mi lado,
déjame hacerte feliz,
recuerda todo lo que te he dado,
todo lo que te he hecho sentir,
recuerda sólo,
cuando eras feliz.

jueves, 7 de febrero de 2013

Ayer me acorde de ella


Ayer me acordé de ella,
la imaginé entre mis brazos,
apoyada en mi pecho,
contándome un secreto.

Sus ojos me observaban,
y los míos, inocentes
buscaban su mirada,
mirada que penetra,
en lo más hondo de mi,
mirada que recuerdo,
al no tenerla aquí.

Sus manos, liberadas,
recorrían mi cuerpo,
y mi cuerpo respondía
con un agradable cosquilleo.

Y sus labios se acercaban,
y los míos no se resistían,
era inevitable querer juntar
su boca con la mía.

Y nos fundimos en un dulce beso,
y estallan todos mis sentidos,
ya no se como me siento,
el control está perdido.

Ese momento tuyo y mio


Muero de ganas de verla,
de tenerla entre mis brazos,
de mostrarle en un beso,
todo lo que he callado,
y es que las noches son largas
cuando no la tengo a mi lado.

Con tan solo el roce de su piel,
es capaz de llevarme al cielo,
transportarme como si fuese un sueño,
hacerme sentir especial,
libre,
y nunca querer bajar.

Sus labios junto a los mios
producen una extraña sensación,
pasión,
la que corre por mis venas,
la que fluye lenta,
y parece no tener prisa,
ella misma se dosifica,
y produce un extraño placer.

Que no termine este momento,
es lo que más deseo,
que no me deje de rozar,
todavía no quiero bajar.

Y me deja acariciarla,
su piel está bajo mis mano,
que recorren su cuerpo desnudo,
no se detienen ni un segundo,
entonces la locura me invade,
y quiero parar el mundo,
mundo que en ese momento nos rodea,
mundo que está siendo testigo,
de lo que allí se desea,
de ese momento tuyo y mío.

En manos del destino


La locura me ha atrapado
no me deja escapar
me tiene presa de sus garras
tú de aquí no te vas.

Yo solo pienso en huir,
ella me pide un ratito más,
es imposible negárselo,
es lo que quiero en realidad.

Pasar más tiempo a su vera,
no dejarla jamás,
me encanta esta sana locura
¿he de dejarme llevar?

Pero la cordura irrumpe de nuevo,
dice que me va a salvar
de esta irresistible locura
y no se como acabará,
pues es una lucha a muerte
aunque no haya sangre que derramar,
quien mejor utilice sus armas
de mi corazón se ocupará.

Quedo en manos del destino
que está loco de atar,
no se que me tiene preparado
no se si será la lucha final,
pues aunque mi razón es fuerte,
mi corazón sabe hacerse notar.